CONFESIÓN DE FE

Nuestras convicciones como iglesia nos han llevado a identificar un modelo histórico de fe al cual adherirnos. En ese sentido, la declaración de fe enmarca, en términos generales, nuestras posiciones tocante al bautismo, el gobierno de la iglesia, la libertad de conciencia y la separación entre el estado y la iglesia. Por supuesto, consideramos valioso que otros hermanos hayan llegado a otras conclusiones, reconocemos además, que las declaraciones de fe son útiles para delimitar nuestras convicciones a fin de preservar la sana doctrina y cerrar las puertas a la herejía y la falsedad, pero de ningún modo pensamos que están por encima de la Palabra de Dios sino que contienen o son sustentadas por la Biblia. 

DECLARACIÓN DE FE/DOCTRINAL

EN ESTO CREEMOS...


LA BIBLIA
Creemos que la Biblia, los 66 libros del Antiguo y del Nuevo Testamento, fue inspirada por Dios para mostrar a la humanidad su revelación de autoridad, sin error alguno en los escritos originales. Creemos que la Biblia debe ser interpretada conforme al uso normal del lenguaje.

  • (Salmos 12:6; 119:89, 130; 160; Isaías 40:8; 55:8; 55:8-11; Lucas 24:27, 44-47; Juan 5:39, 17:17; Romanos 15:4; 1 Corintios 2:9-10, 13; Efesios 1:10; 3:9; 2 Timoteo 3:16-17; Santiago; 1:21; 1 Pedro 1:10-12, 23-25; 2 Pedro 1:19-21).



DIOS EL PADRE

Creemos en un solo Dios que existe eternamente en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo; cada una de ellas posee todos los atributos de la deidad y características de personalidad, y cada uno ellos tiene una función específica que realizar. Creemos que Dios es un ser personal, Creador y Sustentador del universo.

  • (Mateo 3:16; Juan 10:30; 14:10; 14:26; 15:26; Efesios 1:3-4; 6-7; 13-14).



DIOS EL HIJO

Creemos que Jesucristo se hizo carne mediante su concepción virginal por obra del Espíritu Santo y Su nacimiento. Él es, por tanto, plena y perfecta deidad, más perfecta humanidad, unidas ambas naturalezas para siempre en una sola persona sin mezcolanza alguna. Creemos que Él vivió una vida sin pecado y pagó voluntaria y vicariamente por los pecados de la humanidad al morir en la cruz. Creemos en la resurrección de Su cuerpo crucificado, en Su ascensión al cielo, y en Su ministerio actual en el cielo y en Su futuro retorno literal a la tierra.

  • (Salmos 2:7; Isaías 7:14; 9:6; Miqueas 5:2; Mateo 1:18-25; 28:19; Lucas 1:26-35; 2:52; Juan 1:1-3, 14, 18;3:16; 8:58; 10:30; 17:5; 20:28; 1 Corintios 15:1-20; Gálatas 4:4; Filipenses 2:5-8; Colosenses 1:14, 15- 17; 2:9; 1 Timoteo 2:5; Tito 2:13; Hebreos 1:1-3, 6, 8-12; 4:15; 13:8; 1 Pedro 1:1; 2:22; 1 Juan 2:1-2, 3: 16; 4:10, 5:20; Apocalipsis 1:17-18; 19-20).



DIOS EL ESPÍRITU SANTO

Creemos que el Espíritu Santo es Dios y que ha venido para revelar y glorificar a Cristo, para convencer y acercar a los pecadores a Cristo, para regenerar, morar, sellar y bautizar a los creyentes en el cuerpo de Cristo, para impartir dones a los creyentes y para que puedan vivir una vida santa.

  • (Génesis 1:2; Salmos 139:7; Isaías 40:13-14; Mateo 1:18-20; 28:19; Lucas 1:35; Juan 1:13; 3:3-8; 6:63; 14:16-17, 26; 15:26; 16:7-15, 13; Hechos 2:1-4; 5:3-4; Romanos 8:9; 1 Corintios 2:9, 10, 12; 6: 19; 12:13; 2 Corintios 13:14; Efesios 1:13-14; 2:22; 4:30; 5:18; 2 Tesalonicenses 2:7; 2 Timoteo 3:16-17; Tito 3:5; Hebreos 9:14; 2 Pedro 1:20-21; 1 Juan 2:20, 27).


 

SATANÁS

Creemos que en algún momento en el pasado Satanás condujo una rebelión contra Dios y fue expulsado del reino celestial, incluyendo una multitud de ángeles. Satanás, también conocido por otros nombres incluyendo el Diablo, es un ser real que posee un gran pero limitado poder, y es el verdadero adversario del pueblo de Dios. Satanás está destinado a ser juzgado y permanecerá en castigo eterno en el lago de fuego.

  • (Efesios 6:12; 1 Juan 3:8; Apocalipsis 20:1-3).


 

CREACIÓN / EL HOMBRE

Creemos que el relato de la creación en Génesis debe de entenderse de manera histórica y literal, no alegóricamente o en sentido figurado. Creemos que el hombre fue creado a imagen de Dios y que Adán, el primer hombre, pecó y trajo muerte espiritual a todos, condenados y necesitados de la salvación de Cristo.

  • (Génesis 1; Romanos 1:20; Colosenses 1:15-20; Romanos 5:12; Romanos 7).


 

SALVACIÓN

Creemos que Dios salva solo por Su gracia, no por obras (sean pasadas o futuras), a aquellos que ponen su fe en Cristo como Dios y Salvador del pecado. La fe inicial que produce la justificación y regeneración es un regalo de Dios. Tal fe precede la regeneración. En ese momento de creer en Cristo, Él imputa Su justicia a los creyentes preservándolos eternamente. Creemos que una persona puede y debe tener la seguridad de Vida Eterna en el momento en que recibe a Cristo basado en las promesas de Dios.

  • (Isaías 55:8-11; Mateo 4:4; 26:28; Juan 1:4, 9, 12; 3:5, 16, 18, 36; 5:24; 6:29; 14:6; 16:8; 17:17; Hechos 4:12; 13:38-39; 16:31; Romanos 1:7, 16-17; 3:22, 26; 4:4-5; 5:1, 6-9; 6:11-13, 23; 8:2-4, 9, 12-13, 29-30, 32; 10:4, 17; 1 Corintios 1:2, 8; 6:11; 12:13; 15:1-4; 2 Corintios 3:18; 5:21; 7:1; Gálatas 2:16; 5:13-26; 6:15; Efesios 1:3, 7; 2:8-9; 4:22-24; Filipenses 3:4-9; Colosenses 1:22; 2:6, 10; 3:1-7, 16; 1 Tesalonicenses 2:13; 4:3-4; 5:23; Tito 3:5-7; Hebreos 4:12, 10:10, 14; 12:14; Santiago 1:18; 1 Pedro 1:18-19, 23; 2:2, 11; 1 Juan 1:5-7; 3:2, 5-9; Judas 24).


 

LA VIDA CRISTIANA
Creemos que aun cuando una vida perfecta sin pecado en esta vida es imposible, todos los creyentes son llamados a vivir vidas santas bajo el poder del Espíritu Santo que mora en ellos. 

  • (Juan 17:17; Romanos 8:1-17; Gálatas 5:13-25; Efesios 5:26-27; 1 Tesalonicenses 4:3-4; Hebreos 10:10, 14; 1 Juan 3:2).


 

LA IGLESIA
Creemos que la iglesia, el cuerpo de Cristo, comenzó el día del Pentecostés y está compuesta por todos los que reciben a Cristo por la fe. Creemos que todos los creyentes deben congregarse en iglesias locales para adorar, observar las ordenanzas del bautismo en agua y la Santa Cena, para mutuo apoyo y disciplina, y para cumplir los propósitos de Dios en este mundo.
Enseñamos que estos líderes guían o gobiernan como siervos de Cristo y tienen Su autoridad al dirigir la Iglesia. La congregación debe someterse a su liderazgo. 

  • (Hechos 1:8; 2:41-42; 10-44-47; 11:15-17, Romanos 6:4-5; 12:3-8; 16:1,5; 1 Corintios 10:32; 11:23-31; 12:12-13, 27; 16:19; Gálatas 3:27-28; 6:2; Efesios 1:22-23; 2:16-22; 5:24-25, 30; Filipenses 1:1; Colosenses 1:18; 1 Tesalonicenses 1:1; 5:11; Timoteo 5:17–22; Hebreos 10:24-25; 13:7,17 ).



LAS ÚLTIMAS COSAS (ESCATOLOGÍA)
Creemos en el regreso personal y eminente de Cristo para el arrebatamiento de Su iglesia.
Creemos en una consciente eterna bienaventuranza de los salvos en la Nueva Jerusalén y de un consciente castigo eterno de los no salvos en el lago de fuego.

  • (Mateo 24:21, 29-30; 25:31, 46; 1 Tesalonicenses 1:10; 4:13-18; 5:4-10: Tito 2:13; Apocalipsis 3:10; 20:1-6, 11-15).

             


LO QUE QUIERE DECIR SER CRISTIANO

Ser cristiano es más que identificarse con una religión en particular o afirmar cierto sistema de valores. Ser cristiano quiere decir que está comprometido con lo que la Biblia dice acerca de Dios, la humanidad, y la salvación. 

Considere las siguientes verdades halladas en la Escritura: 


  • Dios es el creador soberano. 

El pensamiento contemporáneo dice que el hombre es el producto de la evolución. Pero la Biblia dice que fuimos creados por un Dios personal para amarlo, servirlo y disfrutar una comunión eterna con Él. El Nuevo Testamento revela que Jesús mismo fue quien creó todo (Juan 1:3; Colosenses 1:16). Por lo tanto, Él también es dueño y tiene autoridad sobre todo (Salmo 103:19). Eso quiere decir que tiene autoridad sobre nuestras vidas y le debemos devoción absoluta, obediencia, y adoración. 

  • Dios es santo. 

Dios es absoluta y perfectamente santo (Isaías 6:3), por lo tanto, Él no puede cometer o aprobar el mal (Santiago 1:13). Dios también requiere santidad de nosotros. Primera de Pedro 1:16 dice, “Sed santos, porque yo soy santo.”.

  • La humanidad es pecaminosa. 

De acuerdo a la Escritura, todo ser humano es culpable de pecado: “No hay hombre que no peque” (1 Reyes 8:46). Eso no quiere decir que somos incapaces de llevar a cabo actos de bondad humana. Pero somos absolutamente incapaces de entender, amar, o agradar a Dios por nosotros mismos (Romanos 3:10–12).

  • El pecado demanda un castigo. 

La santidad y justicia de Dios demandan que todo pecado se castigue con la muerte: “El alma que pecare, esa morirá” (Ezequiel 18:4). Esa es la razón por la que cambiar únicamente nuestros patrones de conducta, no puede resolver nuestro problema de pecado ó eliminar sus consecuencias. 

  • Jesús es Señor y Salvador.

El Nuevo Testamento revela que Jesús mismo fue quien creó todo (Colosenses 1:16). Por lo tanto, Él también es dueño y tiene autoridad sobre todo (Salmo 103:19). Eso quiere decir que tiene autoridad sobre nuestras vidas y le debemos devoción absoluta, obediencia, y adoración. Romanos 10:9 dice, “Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” Aúnque la justicia de Dios demanda la muerte por el pecado, su amor ha provisto un Salvador, quien pagó el precio y murió por los pecadores: “…Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios” (1 Pedro 3:18). La muerte de Cristo cumplió el requisito que la justicia de Dios demanda y de esta manera, hizo posible que Dios perdonara y salvara a aquellos que creen en Él (Romanos 3:26). 

  • La naturaleza de la fe salvadora. 

La verdadera fe siempre está acompañada de arrepentimiento del pecado. El arrepentimiento es más que simplemente sentirnos mal por el pecado. Es estar de acuerdo con Dios en que eres pecador, confesar tus pecados a Él, y tomar una decisión consciente de dejar el pecado (Lucas 13:3,5) y seguir a Cristo (Mateo 11:28–30; Juan 17:3) y la obediencia a Él (1 Juan 2:3). No es suficiente creer ciertos hechos de Cristo. Hasta Satanás y sus demonios creen en el Dios verdadero (Santiago 2:19), pero no lo aman ni lo obedecen. La verdadera fe salvadora siempre responde en obediencia (Efesios 2:10).